¿Las constelaciones alguna vez se separan o cambian?

Nuestros amigos en el Museo de Historia Natural de Cable, en Cable, Wisconsin, nos preguntan si las constelaciones alguna vez se separan o cambian. Para responder esto, primero pensemos con respecto a lo que son las constelaciones, y luego podremos analizar si éstas cambian.

Cuando observamos el cielo nocturno, vemos estrellas distantes que brillan como luces tenues. Ahora bien, sabemos que en realidad son luces brillantes, como el Sol, que están increíblemente distantes de nosotros y entre sí. Los astrónomos han usado algunos métodos asombrosamente inventivos para descubrir las distancias a las estrellas, pero a nuestros ojos, todas se ven como si fueran puntos brillantes de luz que están a la misma distancia. Como ejemplo extremo de esto, el planeta rojo Marte se encuentra a decenas de millones de veces más cerca que la estrella roja Antares (que en griego signigica "Rival de Marte"), pero eso no resulta evidente al mirarlas cuando aparecen cercanas entre sí en nuestros cielos.

constelación de Cygnus, el cisne.

Es normal para nosotros encontrar patrones en la organización natural de las cosas. Por ejemplo, la mayoría de las personas pueden imaginar que ven caras u otros objetos familiares en algunas nubes o en formaciones rocosas. Lo mismo sucede con las estrellas. Los observadores antiguos, sin el beneficio de nuestro entendimiento moderno de la naturaleza de las estrellas y del espacio, vieron estos patrones y pensaron que podrían ser símbolos importantes. Las culturas a lo largo de la historia han creado nombres y descripciones diferentes para los diseños de las estrellas. Las constelaciones que la mayoría de nosotros conocemos fueron creadas por las personas que vivían en el Mediterráneo y en Medio Oriente. Muchas de las historias de las constelaciones nos cuentan los mitos y leyendas de las personas que les dieron nombres hace miles de años, pero no nos dicen nada con respecto a las estrellas en sí.

Galaxia de Andrómeda.

Si las estrellas nunca cambiaran, entonces las constelaciones no cambiarían. Sin embargo, las estrellas, incluso el Sol, viajan en sus órbitas separadas a través de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Las estrellas se desplazan a velocidades fantásticas, pero están tan distantes que demora mucho tiempo para que su movimiento resulte visible para nosotros. Puedes comprender esto moviendo tu dedo delante de tus ojos. Incluso cuando lo mueves muy lentamente, podría parecer que se está moviendo mucho más rápido que un avión a chorro que se encuentra a muchas millas de distancia.

Incluso las estrellas más rápidas demoran mucho tiempo para desplazarse una distancia observable. Una estrella tenue denominada la Estrella de Barnard se mueve a la mayor velocidad a través de nuestros cielos. Aún así, para que cambie su posición sólo en una cantidad igual al ancho de la Luna, demoraría unos 180 años. Las constelaciones seguramente cambian de forma, ¡pero ver esos cambios requeriría una paciencia sobrehumana!

Edmond Halley

La persona que descubrió que las estrellas se mueven fue el gran astrónomo británico, Edmond Halley, en cuyo honor se nombró un famoso cometa. Hace casi 300 años, observó que algunas estrellas en los cuadros hechos por los griegos que observaban los cielos ya no se encontraban en la misma posición. Estos cuadros tenían más de 1600 años en ese entonces, e incluso en ese período de tiempo, las estrellas brillantes Sirio, Arturo y Aldebaran habían modificado su posición sólo muy poquito. No obstante ello, resultó suficiente para que Halley se diera cuenta que estas estrellas se deben haber movido.

El Carro Mayor

Si lograras esperar lo suficiente, los patrones de las estrellas que podrías ver en el cielo cambiarían completamente. El Carro Mayor es la parte más fácilmente reconocible de una constelación denominada la Osa Mayor. Resulta que la estrella en la punta de la agarradera y la otra en el extremo del tazón se están moviendo en dirección opuesta a las demás estrellas del Carro Mayor. En el futuro, la agarradera parecerá más doblada, y el tazón más ensanchado. A mi entender, la forma que tendrá dentro de 50,000 años será más parecida a un renacuajo que a un carro.<

Scorpius

Además de su movimiento, el aspecto de las estrellas cambia a medida que envejecen. Por ejemplo, analicemos mi constelación favorita, Escorpión. Hace un par de años, la parte central de las tres estrellas que forman la cabeza del escorpión se puso más brillante. ¡La constelación ahora tiene un nuevo aspecto!

Las constelaciones son una manera muy conveniente de localizar objetos en el espléndido cielo nocturno, creando una especie de mapa natural. Si conoces los nombres de las constelaciones, pudieras localizar todo tipo de objetos bellos e interesantes, como sucede al conocieras los nombres de las calles para poder llegar a la casa de un amigo. Para fabricar tu propio localizador de estrellas y aprender los nombres de algunas de las constelaciones, visita [aquí] el sitio web de The Space Place Web en spaceplace.nasa.gov/espanol y haz clic en "Preparar cosas espaciales". Luego espero que vayas afuera para observar las estrellas y utilizar las constelaciones para ubicarte en el cielo. Sin embargo, recuerda que lo que importa no son estos patrones en sí, sino la maravilla del universo que te ayudarán a descubrir.